viernes, 10 de agosto de 2012

Para Pensar.

En muchas ocasiones, nos vemos sujetos a cuestionarnos cuál es el beneficio que obtenemos por tomar una determinada acción y cuál es su costo de llevarla a cabo. Se aplica el concepto de costo-beneficio.
Si bien hay situaciones que no valen en sentido monetario, como puede ser ayudar (costo es lo que haces por esa persona y beneficio es la satisfacción que recibís por haberla ayudado, por ejemplo), un ser racional sabe si el beneficio es mayor o menor que el costo.
En este post quiero hacer hincapié en esas decisiones que se toman bajo el análisis costo-beneficio pero que tienen como base, la vida de uno mismo.
Hay ciertos momentos que nos encontramos con la posibilidad de sentirnos más seguros, con mejor salud y hasta estar más tranquilos. Para lograr un mejor estado de salud, el costo podría ser el dinero para adquirir  medicamentos, para la cuota del gimnasio, o el mismo tiempo que usarías para realizar otra cosa. Un avance en la seguridad podría existir debido a un cambio en la estructura de la vivienda, la contratación de un sistema de alarmas o hasta en algunos casos no tan comunes, un simple perro.
En el caso en que se quiera analizar bajo el concepto previamente mencionado, podríamos asignarle sentido monetario a los costos y beneficios. Para generar un bienestar referido a la seguridad y salud, el costo sería lo que hay que renunciar para alcanzarlo: en este ejemplo, un individuo sugiere la contratación de una empresa de seguridad para vigilar durante la noche, toda la cuadra ($5000). El beneficio del convenio es un progreso en la seguridad de la cuadra como así también la tranquilidad de los vecinos. Como sentirse más seguro sería de alguna forma beneficioso para la vida, si se pudiera asignarle un valor, este sería infinito. Aunque si esto fuera válido, habría que hacer todo lo posible para poder alcanzar la seguridad y salud absoluta como por ejemplo que haya controles de tránsito cada 2 cuadras (para prevenir que conduzcan los conductores que no estén en condiciones de hacerlo).
Entonces esto no tiene sentido. No hay controles de tránsito con esa frecuencia, como tampoco hay semáforos en todas las esquinas. Pero lo que si sabemos es que el hecho de "salvar" vuestras vidas es mayor (beneficio) que el costo.
Sin embargo, tanto en las decisiones privadas como las sociales, hay casos en que las personas prefieren ahorrar un poco de su dinero y arriesgar su vida y a veces la de los demás, como es el ejemplo de no contratar una empresa de seguridad o contratar poco tiempo.



Saludos.